Premio PRITZKER 2018 Arquitecto Balkrishna Doshi

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Esta semana se anunciaba como ganador del Premio PRITZKER 2018 el arquitecto indio Balkrishna Doshi.

Con una carrera profesional de más de 70 años, la arquitectura poética de Doshi se basa en influencias culturales orientales, creando una producción que “abarca todas las clases socioeconómicas, en un amplio espectro de tipologías”.

La arquitectura de Doshi ha tenido como guía un juramento tomado en los inicios de su carrera profesional, el de proveer de vivienda adecuada a las clases más desfavorecidas. De él partió un profundo sentido de la responsabilidad, que ha guiado su carrera, motivándole a producir edificios que, tanto en su dimensión pública como privada, se han mantenido siempre sensibles a las dimensiones sociales, económicas y medioambientales.

Su arquitectura no está exenta de un cierto sustrato subjetivo y poética, arraigado en recuerdos y evocaciones sensoriales de la infancia, que comprende su práctica de arquitectura como una prolongación de su «vida, filosofía y sueños» unida a la voluntad ética y creativa de «contribuir con algo relevante al espíritu de la disciplina».

«Mi trabajo es una historia de mi vida, en constante evolución, en cambio y buscando… tratando de hallar el modo de apartarse de la función que ejerce la arquitectura y mirar solamente a la vida.»

Nacido en Pune en 1927, Balkrishna Doshi recalca la influencia que Louis Kahn y Le Corbusier, junto a quienes trabajó, ejercieron sobre él. Sobre este aprendizaje que le ha permitido aportar una visión contemporánea y mejor calidad a la arquitectura de su país, declara:

«Sus enseñanzas me llevaron a cuestionar la identidad y me instaron a descubrir una nueva expresión regional y contemporánea para formular un hábitat sostenible y holístico»,

Reproducimos a continuación el acta del jurado en la que se describe su trayectoria y se indican los principales valores de su obra:


Premio PRITZKER 2018 Acta del Jurado

El arquitecto indio Balkrishna Doshi ha exhibido continuamente los objetivos del Premio Pritzker de Arquitectura al más alto nivel. Ha practicado el arte de la arquitectura, contribuyendo sustancialmente a la humanidad, durante más de 60 años. Al otorgarle el galardón de este año, el jurado del Premio Pritzker reconoce su excepcional arquitectura reflejada en más de cien edificios construidos; su compromiso y su dedicación a su país y las comunidades a las que ha servido; su influencia como docente y el ejemplo sobresaliente que ha establecido para profesionales y estudiantes de todo el mundo a lo largo de su carrera.

Doshi, como lo llaman cariñosamente sus más cercanos, trabajó con dos maestros del siglo XX: Le Corbusier y Louis Kahn. Sin duda, las primeras obras de Doshi fueron influenciadas por estos arquitectos, como se puede ver en sus formas robustas en hormigón. Sin embargo, Doshi llevó el lenguaje de sus edificios más allá de estos primeros modelos. Comprendiendo y apreciando las profundas tradiciones de la arquitectura de la India, unió la prefabricación y la artesanía local y desarrolló un vocabulario en armonía con la historia, la cultura, las tradiciones locales y los tiempos cambiantes de su país de origen.

Con los años, Balkrishna Doshi ha creado siempre una arquitectura seria, nunca llamativa o enfocada en las tendencias. Con un profundo sentido de la responsabilidad, y un deseo de contribuir a su país y su gente a través de una arquitectura auténtica y de alta calidad, ha creado proyectos públicos, instituciones educativas y culturales, y viviendas para clientes privados, entre otros.

Realizó su primer proyecto de vivienda para personas de bajos ingresos en la década de 1950. Al respecto, Doshi declaró en 1954: “parece que debería prestar juramento y recordarlo durante toda mi vida: proporcionar vivienda adecuada a la clase más baja”. Cumplió con este juramento personal en proyectos como la ‘Vivienda de Bajo Costo Aranya’ (1989), en Indore, en el centro-oeste de la India, y en la ‘Vivienda Cooperativa de Ingresos Medios’ (1982), en Ahmedabad, India, entre muchos otros. La vivienda como refugio no es más que un aspecto en estos proyectos. Toda la planificación de la comunidad, la escala, la creación de espacios públicos, semipúblicos y privados, son un testimonio de su comprensión de cómo funcionan las ciudades y la importancia del diseño urbano.

Doshi es muy consciente del contexto en el que se ubican sus obras. Sus soluciones toman en consideración las dimensiones sociales, ambientales y económicas de manera que su arquitectura está totalmente comprometida con la sustentabilidad. El uso de patios y pasillos cubiertos, como en el caso de la Escuela de Arquitectura (1966, ahora parte del CEPT); la Junta de Electricidad de Madhya Pradesh en Jabalpur (1979) o el Instituto de Administración de India en Bangalore (1992), Doshi ha creado espacios protegidos del sol y que atrapan la brisa, proporcionando una sensación de disfrute y confort dentro de los edificios.

En el propio estudio del arquitecto, llamado Sangath (Ahmedabad, India, 1980), podemos ver las sobresalientes cualidades del enfoque con el que Balkrishna Doshi entiende la arquitectura. La palabra Sangath significa “moverse juntos” o “acompañar” en sánscrito. Como un adjetivo, encarna lo que es apropiado y relevante. Las estructuras son semi enterradas y están totalmente integradas con las características naturales del sitio. Hay fluidez entre las terrazas, espejos de agua, montículos y bóvedas, los cuales son elementos formales distinguidos. Hay variedad y riqueza en los espacios interiores que tienen distintas cualidades lumínicas, distintas formas y usos pero que al mismo tiempo que se unifican mediante el uso de concreto. Doshi ha logrado crear equilibrio y paz entre todos los componentes – materiales e inmateriales- el cual resulta en un total que es mucho más que la suma de las partes.

Balkrishna Doshi ha demostrado constantemente que toda buena arquitectura y planificación urbana no sólo debe unir propósito y estructura sino que debe tomar en cuenta el clima, el sitio, técnicas y artesanías junto con un profundo entendimiento y apreciación por el contexto en su sentido más amplio. Los proyectos deben ir más allá de lo funcional para conectarse con el espíritu humano mediante fundamentos poéticos y filosóficos. Por sus numerosas contribuciones como arquitecto, urbanista y docente, por su firme ejemplo de integridad y sus incansables contribuciones a la India y más allá, el jurado del Premio de Arquitectura Pritzker elige a Balkrishna Doshi como el ganador del premio Pritzker 2018.


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